Convertir octetos en KB, MB o GB implica moverse entre dos sistemas de conteo que casi nadie distingue con claridad. Los factores 1 000 (decimal) y 1 024 (binario) generan diferencias que aumentan en cada nivel. Entender cómo funciona este mecanismo evita sorpresas al calcular el tamaño de un archivo o la capacidad real de un disco.
Tabla de conversión de octetos, KB, MB, GB y TB: sistema decimal y sistema binario
| Unidad decimal (SI) | Símbolo | Valor en octetos | Unidad binaria (IEC) | Símbolo | Valor en octetos |
|---|---|---|---|---|---|
| Kiloocteto | kB | 1 000 | Kibiocteto | KiB | 1 024 |
| Megaocteto | MB | 1 000 000 | Mebiocteto | MiB | 1 048 576 |
| Gigaocteto | GB | 1 000 000 000 | Gibiocteto | GiB | 1 073 741 824 |
| Teraocteto | TB | 1 000 000 000 000 | Tebiocteto | TiB | 1 099 511 627 776 |
En el sistema decimal, cada nivel multiplica por 1 000. En el sistema binario, cada nivel multiplica por 1 024. La diferencia entre ambos sistemas alcanza aproximadamente el 10 % en el nivel del terabyte, lo que representa varias decenas de gigabytes en un disco de gran capacidad.
Una tabla de conversión de octetos a KB, MB y GB permite comprobar estas equivalencias sin tener que hacer los cálculos a mano.

Prefijos decimales y binarios: por qué kB y KiB no representan la misma cantidad
El Sistema Internacional de Unidades (SI) asigna al prefijo «kilo» el valor 1 000. Durante mucho tiempo, en informática se utilizó este prefijo para designar 1 024, porque las memorias funcionan con potencias de 2. Para eliminar la ambigüedad, la Comisión Electrotécnica Internacional creó los prefijos binarios: kibi, mebi, gibi y tebi.
En concreto, kB representa 1 000 octetos y KiB representa 1 024 octetos. A esta escala, la diferencia parece insignificante. Deja de serlo a partir del gigabyte.
Cuándo utilizar uno u otro
La política de documentación de Ubuntu recomienda los prefijos binarios para los tamaños de archivos y la memoria RAM, y los prefijos decimales para las capacidades de los discos y las velocidades de red. Esta elección responde a una lógica sencilla: la RAM se organiza físicamente en potencias de 2, mientras que los fabricantes de discos miden en múltiplos de 1 000.
- Tamaño de un archivo en disco o en la memoria RAM: el prefijo binario (KiB, MiB, GiB) refleja la organización real de las direcciones de memoria.
- Capacidad anunciada de un SSD o un disco duro: el prefijo decimal (kB, MB, GB) se ajusta a la convención de los fabricantes.
- Velocidad de red: se expresa en Mbit/s o MB/s, siempre en sistema decimal, porque las normas de telecomunicaciones utilizan el SI.
Por tanto, una tabla de conversión que no especifica qué sistema utiliza mezcla dos referencias distintas. El resultado parece coherente, pero distorsiona los cálculos al trabajar con grandes volúmenes.
Espacio de almacenamiento anunciado y espacio mostrado: cómo entender la diferencia
Un disco vendido con una capacidad de 500 GB (decimal) contiene efectivamente 500 000 millones de octetos. Cuando un sistema operativo divide ese total entre 1 024 en cada nivel, pero mantiene la etiqueta «GB», muestra una cifra inferior. El mismo número de octetos parece menor en pantalla, aunque no falte espacio realmente.
Este fenómeno se acentúa a medida que aumenta la capacidad del dispositivo. En un disco anunciado como de 1 TB, la diferencia que se muestra equivale a varias decenas de gigabytes aparentes.
Más allá de la diferencia entre unidades
La diferencia en lo que se muestra no lo explica todo. En los dispositivos Apple, la capacidad realmente disponible también se reduce por el formato del sistema de archivos y el espacio que ocupa el sistema operativo. Por eso, conviene distinguir dos causas de la «pérdida»:
- La diferencia puramente matemática entre el sistema decimal y el binario, que no elimina ningún octeto real.
- El espacio ocupado por el formato, los metadatos y el sistema operativo, que sí reduce el espacio disponible para los archivos del usuario.
Para comprobar el espacio libre real, hay que consultar el explorador de archivos, no limitarse a hacer una conversión.

Tamaños de archivos habituales: referencias prácticas en KB, MB y GB
Las unidades cobran sentido cuando se comparan con objetos conocidos. Un documento de texto de unas pocas páginas suele ocupar unas decenas de KB. Una foto tomada con un smartphone reciente ocupa varios MB. Un vídeo de unos minutos en alta definición puede alcanzar varios cientos de MB e incluso superar 1 GB.
Estas referencias permiten calcular rápidamente si un archivo cabe en una memoria USB o si requiere una transferencia por red. También ayudan a valorar qué capacidad de almacenamiento conviene: un disco de unos cientos de GB basta para documentos y fotos, mientras que las colecciones de vídeos o las copias de seguridad del sistema requieren capacidades en TB.
Bit y octeto: una confusión persistente
Un octeto agrupa 8 bits. Las velocidades de red suelen expresarse en megabits por segundo (Mbit/s), mientras que los tamaños de los archivos se expresan en megabytes (MB). Dividir entre 8 la velocidad indicada permite estimar el volumen que se puede transferir cada segundo. Por tanto, una velocidad anunciada de 100 Mbit/s no transfiere 100 MB por segundo, sino unos 12,5 MB por segundo en las mejores condiciones.
Las dos diferencias (decimal/binario y bit/octeto) se acumulan en el uso diario. Identificarlas por separado evita buscar un problema de hardware cuando solo hay una diferencia de convención. La tabla del principio del artículo sigue siendo el punto de partida más fiable para hacer los cálculos con una base clara.



